El Baal Shem Tov, un posadero pobre y una berajá que nunca pidió
¿Y si tu berajá ya está lista… pero nunca la pediste?
En medio de una tormenta de nieve, el Baal Shem Tov y dos de sus talmidim paran en la posada de Reb Moishe, un judío simple y pobre. Se presentan como viajeros comunes y se quedan cinco días, pidiendo comida y cama, sin pagar nada. Recién al final el posadero descubre a quién tuvo en su casa.
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