Un invitado de Shabat muy extraño
Se cuenta que Rabí Meir de Premishlan, muy cuidadoso con la mitzvá de hajnasat orjim, invita a su mesa de Shabat a un hombre de aspecto sucio y maltrecho que no sabía decir ni el Shalom Aleijem, ni la brajá de netilat iadaim, ni el kidush, y el Rebe pacientemente se los enseña palabra por palabra.


