Una satisfacción muy esperada
En un seminario de Minnesota en 1979, una joven que hacía teshuvá dudaba de seguir cumpliendo Shabat, hasta que un invitado especial, el rabino Zalman Jecht, contó durante la Melave Malka una historia sobre un señor llamado Broida de Chicago que ilustra la fuerza de la conexión con el Rebe.


