Unas piernas fuertes
Se cuenta un milagro del Baba Sali, el tzadik marroquí radicado en Netivot, que bendijo a un joven de Jolón que estaba a punto de ser operado para amputarle las piernas.
Se cuenta un milagro del Baba Sali, el tzadik marroquí radicado en Netivot, que bendijo a un joven de Jolón que estaba a punto de ser operado para amputarle las piernas.